
Contradicciones de un siglo
La guerra no se paró en 1939. Quedó recluida en una caja roja, pero siguió latente. Los bromóleos artísticos quedaron atrás. Como si el anhelo de belleza hubiera dejado de tener sentido. Continúa siempre con su exitoso negocio, dirigirá la mirada hacia la fotografía comercial: coches SEAT, deporte, turismo. Asociado con Joan Andreu Puig Farran, otro fotógrafo de la guerra, será el primero en España en producir masivamente postales turísticas en color. Playas para olvidar. Si antes de la guerra, vía concursos internacionales, sus imágenes artísticas se expandieron por el mundo, ahora serán sus postales de costa y montaña las que llegarán a todos los rincones del planeta, mientras la guerra, infinita, sigue en la caja que nunca querrá abrir. Una vez abierto el sarcófago, ¿qué valor tienen todas las fotografías de Campañà, las de dentro y fuera de la caja? En primera instancia, el valor que le da quien escribe el pie de foto. Pero el pie definitivo, muy especialmente en su caso, lo pone el mismo siglo xx, en toda su contradicción. Dura, intensa y fascinante contradicción.
Variaciones sobre una imagen
Verano de 1936, la Guerra Civil inunda Barcelona de escenas tentadoras para los fotógrafos. En la intersección de la calle Hospital con la Rambla, una miliciana anarquista es divisada por el fotógrafo. En décimas de segundo crea el estudio, la protagonista y la escena. El carrete avanza fijando contrapicados. Una, dos, tres, hasta quince instantáneas. ¡Perfecto! La propaganda anarquista ve la sublimación y la lanza en el mundo en múltiples formados. El fotógrafo ha perdido el control. La miliciana se torna, como la guerra, infinita. La imagen se convierte en un icono sin autor que flota por las décadas hasta adentrarse en las redes del siglo xxi. Habrá que esperar 83 años, de 1936 a 2019, para devolverle la autoría.
(Dis)continuidades
¿Qué nos dice un barco soviético en el puerto de Barcelona en el verano de 1936 durante la Guerra Civil? ¿Y un portaaviones norteamericano en el mismo puerto en la Guerra Fría de 1952? ¿Qué nos dicen las dos fotografías una junto a la otra? ¿O el ataúd del anarquista Durruti pasando bajo la estatua de Colón? ¿Y el dictador Franco pasando bajo la misma estatua años después? ¿Qué nos dicen las dos fotografías juntas? Una mirando a la otra son mucho más que dos instantáneas. ¿Qué nos dicen las milicianas libertarias superpuestas a las postales de playa en la propuesta artística de Jesús Galdón? Es todo lo que Campañà –clic– fotografió. Es todo lo que cada uno de nosotros queramos que sea.

Antoni Campañà. Sin título [Coche quemado], 19 - 21 de julio de 1936, Arxíu Campañà.

Antoni Campañà. Sin título [Caballos muertos], Plaça Catalunya, 19 - 21 de julio de 1936, Arxíu Campañà.

Antoni Campañà. Sin título [Exhibición de las momias de las monjas, convento de las Salesas], Paseo de Sant Joan, Barcelona, julio de 1936, Arxíu Campañà.

